domingo, 28 de mayo de 2017




Nunca,

durante toda mi existencia,

he sentido

tanto placer por la escritura,

como ahora.


Sus grafías

deslizándose

sobre cualquier trozo de papel,

con espacio al descubierto.

Esos trazos deformados,

convergiendo

con los de cualquier médico

de antaño.


Ese regusto

por lo que ,

cual flecha,

llega de otros tiempos,

alegra mi vida,

en esta mañana de domingo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario