Quisieron las estrellas
bajar a la Tierra,
un día de luna llena,
a visitar a las calabazas.
Allí se quedaron.
Cuando ya son grandes,
duras,
resistentes,
reclaman la luz
que en su flor infundieron.
A los niños les susurran
que coloquen candelas,
dentro de ellas.
Así todo el año permanecerán
libres de toda maldad.
Dorita.
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