miércoles, 31 de mayo de 2023

Tristeza

 Mi infancia

marcada por ella.

Lo que recuerdo

es la angustia permanente

ante la hipotética posibilidad

de cometer pecado.

Hasta los cuatro años

me había negado a hablar.

Una ancestral tradición

logró sacarme de la mudez.

Metieron en mi boca

una trucha viva.

Ni sé

como tras ese estado 

de ansiedad constante

he logrado 

llegar hasta aquí.

Y ahora 

disfrutar cada día de la vida.

Dorita.


No hay comentarios:

Publicar un comentario