Aguántate.
No dejes salir tus palabras.
Sí no atiendes,
por lo menos calla.
A fuerza de practicar,
empezarás a escuchar.
¿Y si fuese interesante
lo que los otros dicen?.
¿Y si llegara un momento
de disfrutar
de tus silencios?.
Todo esto .....
es para mí misma.
Dorita.
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