La esperaba.
De repente,
un contundente chaparrón.
Quieta ,parada,
dentro del café.
La mesa,
pintada de blanco
y después raspada
dejando aparecer
una madera teñida de azul,
pegajosa.
Tras el cristal
solo espero al sol.
Ni caso.
El tiempo
sigue haciendo gala
de una perturbadora libertad 🗽.
Dorita.
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