Mi ídolo
en la juventud.
Ahora,
bien pensado,
no deja de ser
un quejumbroso
reconcentrado
en una soledad enfermiza.
Eso sí,
que belleza hay en su 🌎
de mi querida Castilla.
Sin olvidar el puntazo
de cantar a Jesús
andando sobre la mar.
Dorita.
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