Nos quería apasionadamente.
Con un defecto
siempre pensaba
que por ahí no sé dónde
había maravillosas maravillosidades
a las cuales
ni mi hermano ni yo
habíamos sido capaces de llegar
a pesar de todos sus sacrificios
de por vida.
Yo creo que ni aunque hubiéramos
llegado a ministros
hubiera sido suficiente para ella.
El peso de una infancia difícil
tocada por la guerra
la dejo marcada para siempre.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario