Decidí...
saber.
Le escucho
mirándole a los ojos.
Me pregunto:
¿Cómo fue posible
tanta estupidez de mi parte
para no ver
el terrible vacío
y la ignorancia
de este hombre?.
Hoy...
que ya no tiene
ningún poder sobre mí,
ha dejado de serlo.
No es nadie.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario