Para poder hacerlo
hay que salir
de uno mismo
y contemplar desde fuera
a los otros
y al mundo en general.
Si se anda atrapado
en una historia creada y enfermiza,
difícilmente se podrá relativizar
y aprender.
Dándose cuenta que lo que nos une,
para bien y para mal,
es infinitamente mayor
que lo que nos separa.
Y que eso que te toca vivir
que en ocasiones
te parece el fin del mundo
lo han vivido,
lo están viviendo
o lo vivirán
el resto de los mortales.
Dorita.
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