Una catástrofe a lo tonto.
Noventa y un años.
Guapa, guapísima,
de deslumbrar al barrio.
Viuda de tres maridos
y enamorada de la vida.
Se metió a nadar.
Más oleaje de lo normal.
Mar adentro su pasión
y este su vida se llevó.
La sacaron pero...
demasiado agua dentro.
A las dos de la mañana
Carmencita nos dejó.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario