martes, 16 de junio de 2026

Las historias

 Coplas 

llamadas por mi abuela.

Marcaron mi infancia.

Con todos los aderezos

e ingredientes.

Hasta quien las narraba...

ciega.

Que no de nacimiento.

Golpe en el nervio óptico.

No detectado a tiempo.

Quedó todo grabado

más en mi corazón 

e intelecto que en ningún otro

lugar.

Me previno.

Demasiado.

Tanto que marco el trato

con esa otra parte de los humanos 

que me complementan.

Dorita.

No hay comentarios:

Publicar un comentario