miércoles, 8 de marzo de 2017
Me encontré
con un lirón,
color limón,
se había comido
un melocotón.
Su amigo
era amarillo
porque se comió
un membrillo.
Grandes viajeros.
Se aficionaron
al tren.
Cogieron
un subterráneo
y viajaron a Jaén.
Junto a los aceituneros,
se hartaron de aceitunas.
Con su color
chillón
y rollizos
como un lechón,
les brillaba
el lomo,
cual si fuera
de jabón.
Cambiaron de dirección
y a la Rioja
se marcharon
de excursión.
Ya dentro de una bodega,
se cogieron
una trompa
de gran consideración.
Después de dormir la mona,
para refrescar su mente
se bañaron en el "Oja".
Como quien
no quiere la cosa,
llevados por la corriente
y deslizándose
por los torrentes,
llegaron
hasta el Tirón.
Como era verano,
este río
les causó fascinación.
Casi sin darse cuenta,
creyendo estar
en el mar,
se vieron en Zaragoza.
Allí , rindieron honores,
a la Virgen del Pilar.
Tras....
su bendición,
para celebrarlo,
entraron en otra bodega
y empezaron
un jamón.
El bodeguero
los vio
y les molió a palos
con un escobón.
Ya maltrechos
y dolidos,
treparon como pudieron
al remolque
de un tractor.
-Tal vez fue
una bendición-.
Allí encontraron;
ciruelas,
briñones,
albaricoques
y melocotones.
Los palos del mesonero
no fueron suficientes
para aprender
la lección.
Gustaron de las frutas
sin la menor
consideración.
Cuando el tractor
paró,
ellos salieron
pitando......
buscando a la Pilarica
para obtener redención.
La Virgen,
los habló claro:
"Os prohibo terminantemente
seguir haciendo
estragos".
Goterones
les cayeron
de sus ojos inocentes.
Prometieron
volver,
al pueblo,
en peregrinación,
alimentarse de hierbas
y raices,
dejando al hombre
en paz.
Al pueblo llegaron....
con sus patitas sangrando
pero sonriendo
su corazón.
Allí , .....
en el subsuelo,
viven felices
sin comer perdices,
solo raíces.
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