martes, 7 de marzo de 2017



Un zorro

-de Rucandio-

sucumbió

por atrevido.


Al contemplar

las gallinas,

comparándolas

con los gorriones

y las golondrinas......


Su cerebro

se exaltó,

la pituitaria

se estimuló

y el estómago

le mostró

inquietud.


En su mente

la gallina,

se tornó

en avestruz.


Y cuando....

pasó a la acción,

cuatro pastores alemanes,

en menos de un santiamén,

le dieron

una lección.

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