De vez en cuando,
quieren seguir
pinchándome
las agujas.
Se materializan
para picarme,
mortificarme.
Pero yo las arranco
con cuidado
depositándolas
en un alfiletero.
Entre ellas,
cojo una.
Cada día,
unas horas
voy cosiendo
con hilos de oro y plata
y otros de turquesa
y rubís......
un bello paño
que es todo mi tesoro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario