Una golondrina
atraviesa
la esquina
de mi vecina.
Siguiéndola
va una gallina.
Después
de beberse
un vaso de Quina
y dar las gracias
a su propietaria
la señora Ina,
confundida
picotea la resina
de un pino viejo.
Un pino
que vive
en la ribera
de un río.
En el que juegan
cangrejos,
no de los grandes
y feos
que son el terror
de los jardineros
sino.......
los pequeños
y chiquitos
que se esconden
como fugitivos
en el interior
del río.
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