¿Como te permitiste
tanta crueldad
solo
por no parecerme
a ti?.
Querías transformarme,
querías espabilarme.
Rozando
a los noventa,
aún no te has enterado
que yo he nacido
así.
Viviendo
mi transparencia,
sabiendo
que siempre he mostrado
toda mi verdad.......
Me clavaste
tantas agujas.
Solo paraste
al constatar
que la sangre
derramada
no era
recuperada......
dirigiéndome
directamente
a la muerte.
No dudo
de tu querer......
Pero.....
¡Qué forma
de querer!.
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