lunes, 1 de mayo de 2017



Creí

haber abierto,

en tu cuerpo,

una ventana.


Con un cristal

muy fino,

frágil,

delicada transparencia.


No coloques

postigos,

te lo suplico

amigo.

Porque ahí,

entre los imposibles,

tal vez

alguna ráfaga

de luz entrecortada......

relumbre

en la espesura,

dejando

que amanezca,

dejando entrar

al día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario