La tierra
ama
y se entrega.
La tierra,
que huele a vino,
lamiendo está
sus heridas.
Desgarrada
anda
por dentro.
La tierra,
hoy florecida.
Una cara valiente.
Unos labios.....
sonrientes.
Heridas
que,
antaño,
creía cicatrizadas.....
abriéndose están
de nuevo.
Mostrando
un rostro doliente.
La tierra
aguanta el tirón,
con un trago
de aguardiente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario