jueves, 4 de mayo de 2017



Solo vi

el panal.

Degusté

la dulce miel.

No por mucho

tiempo.

El primer aguijón

me despertó.

Volví

a dormir.

Pensé

que aquello fue

un sueño.

Tras los siguientes,

vivo consciente,

sé donde estoy.

Ya no me gusta

la miel.

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