Ahora,
cuando todo va tomando
un cariz más puro y verdadero,
las heridas,
que creí cerradas,
rezuman una pus..
verde y viscosa.
Justo en este tiempo,
cuando la verdad florece,
siento las punzadas
más hirientes.
Cuchillas afiladas,
dientes desgarradores.
Se me acercan imágenes
claras y brillantes
de lo jamás digerido
por no haber sido nunca
comprendido.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario