Cansada ,ya, de gritar
lo por todos sabido.
Queriendo evitar...
desafortunado destino.
Agarrada de las manos
del orgullo y vanidad,
usé. .todas las palabras.
Ni escuché , ni creí..
al Principito y sus malentendidos.
Vacía de tanto hablar......
las desgasté y me desgasté.
Me quedé...
sola y en silencio.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario