La relectura del Camino
removiendo lo de antaño.
El Gran Duque
y los milanos...
trayendo...
unos cuantos duros.
En mi pueblo el admirado...
aquel que cazaba un zorro.
El pelo del gato ardiendo...
guardando paralelismo
con las gallinas durmiendo.
Era el juego más preciado...
retorcerlas el pescuezo,
cubrir
con el ala la cabeza....
y hala!...a dormir...
Gorriones y jilgueros
víctimas del tirabique.
El arroz con ardilla
de tantos domingos
¡Qué barbaridad!
Pues sí....
Las puertas abiertas,
el compartir,
el ayudar.
En el tiempo de cerezas,
sin descanso,
todos al tajo.
Y en octubre ..
las manzanas...
otro tanto.
El trillo,
la parva....
la candaja.
Los haberes ofreciéndose
a los niños....
siempre había mariquitas
para contarse los dedos...
y luego...
echarse a volar.
Al final,
el afán de volver a releer
y degustar....
palabras ,que no se usan,
que fueron
el pan nuestro
de cada día.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario