Cuando nuestros ojos
miran
la belleza regalada
de la naturaleza infinita
se transforman.
Hasta tal punto
que de persistir
en ello
un día
ya no hay ojos,
ya no hay naturaleza,
ya todo es vida.
No una vida cualquiera
porque es
la vida eterna.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario