¿Quién soy yo
para desocupar
a los escarabajos verdes
de las calas?.
¡Dios mío!.
Que extorsión para ellos
ir peregrinando
en busca de un lugar
donde poder procrear.
Ahora,
en vez de deleitarme con ellas
lo hago con ellos.
Dorita.
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