Hay personas
que en su vejez
te sorprenden.
Se lanzan
a verbalmente expresar
lo muchísimo que ellos
son capaces de hacer.
A justificarse incluso
de lo que no han hecho,
echando balones fuera.
Recayendo la culpa
sobre progenitores,
pareja,
hijos y demás personas.
Esta clase de gente
cuanto más envejece
más proclama
las inmensas capacidades
de que fueron dotados
y la tristeza
que les produce
el que no les hayan permitido
mostrarlas.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario