Con una mezcla
de aceptación y tedio,
caí en el silencio.
Como lo hacen
las hojas en invierno.
Cómo las manos
en una noche de menos ocho
a la intemperie.
Así
caí yo sobre el silencio.
Cual la tierra
ocupada en su labor.
Cual el fuego salvador
que en la chimenea espera,
el silencio
tiernamente
sin mediar palabra
en un abrazo
conmigo se fundió.
Dorita.
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