Aquí,
en la vieja Europa,
han caído en desgracia.
Ni más ni menos,
las comparan con las ratas.
Mientras los palomares
de adobes,
del ancho mar de Castilla
las acojan,
mientras en los trigales
sigan bailando las amapolas,
seguirán llevando la bandera
del olivo,la libertad y la paz.
Dorita.
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