La niña se me escapó.
Al descorrer el espejo
siete mariposas blancas
en mi cabello enredado.
Del pelo a la mano
de la mano a la ventana
de la ventana a la rama.
Las alas de terciopelo
acarician la mañana.
Se balancean al viento
siguiendo el camino recto
que dejaron sobre el cielo
las parvadas de lo alado.
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