La papelera llenaste
de gurruños de papel.
Lo que querías contar
no se podía leer.
Te fuiste al bosque encantado.
La niebla caía espesa.
Un agujero en las nubes
deja que el sol la atraviese.
Envuelta en un arco-iris....
el monte,
el cielo,
la niebla
te mimaron a su antojo.
Promesas de unos amigos
que te conocen y guardan
tus secretos
más queridos.
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