viernes, 25 de noviembre de 2016




La niña

y sus trenzas de oro

pasean por la vereda.


El sol relumbra su cara.


La estepa

sigue sus pasos

trenzando

espigas doradas.



La niña sueña canciones

de príncipes y caballos,

de princesas encantadas.



Del jinete azul que llega

más allá de las montañas.

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