lunes, 21 de noviembre de 2016



Quien viose un día al borde de la muerte,

creyéndose con todo ya perdido.

Cuando al salir del pozo redimido,

mirándole la cara a su suerte......

Encontró que era un juego de la mente,

quedándose gratamente sorprendido.

Sin verse ya ni sacudido , ni herido....

se acercó a los consejos del valiente.

Animose a mantener a raya al siervo,

no permitiéndole que se hiciera dueño

jugando con  el cuerpo a su antojo.

Campeando y mirando de reojo,

despreciando todo lo verdadero,

provocándole el dolor y el enojo.

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