jueves, 6 de abril de 2017



Aquella masa,

grande,

gorda-bolita de sebo-,

fea,

nada tenía que ver.....

con los angelicales niños

que se escaparon

al cielo.



Con tanta sangre

derramada........

cuando mi madre

volvió

a la vida,

se sintió

aterrorizada.


Tanto escuchar la historia

de su vida

pendiendo de un hilo

y de mi fealdad innata........

decidí  durante años,

no articular

palabra.

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