Corté.....
el cordón de oro,
quedándome
con la plata
de mi existencia.
Buceando.....
entre
los claros de luna
y "la plata y acero"
del mar
de los días nublados.
Fui
viviendo,
reviviendo
y desviviendo.
Un día constaté.........
que el cordón
por mí cortado,
había vuelto
a crecer.
Con más brillo
y más potencia
que el del mismo día
de nacer.
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