martes, 18 de abril de 2017



De tanto.......

vivir en  Las Batuecas.


Cuando era pequeña,

todo el mundo

me decía

que por allí.....

andaba perdida.



Me aconteció,

un buen día,

que un grupo

de amigas

me invitó a acampar

en un lugar,

para mí desconocido.


Y cual fue

mi sorpresa

al resultar ser

"Las Batuecas".


Han pasado

más de treinta años......

y si me pongo a pensar,

olvidándome

de todo,

acampo

en aquel lugar.



Río frío,

aguas cristalinas,

monasterio

perdido,

gruñidos nocturnos

de jabalí montesino.....

y que se yo

cuantas cosas más.....

en aquel paraíso perdido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario