Esa persona
que me conmueve,
que idealizo.
Me hizo el bien
sin esperar nada a cambio.
Apareció
en mi vida
para que yo
agradeciera
su trabajo.
Para que agradeciera
el bien realizado
y luego,
dejarla seguir
su camino.
No para desearla
en perpetuidad,
amarrándola.
Me place pensar
que la paz
siempre habita en él.
Yo tengo
mi vida real
y en ella me tengo
que desenvolver,
no deseo otra cosa
que la vida gozosa,
contemplando
y aceptando
todo lo que me rodea.
No hay comentarios:
Publicar un comentario