domingo, 16 de abril de 2017



Los mirlos,

que viven en el bosquete,

deleitan mi paseo.

No retengo

ese canto.

No los enjaulo

para que canten

en perpetuidad

para mí.

Tú ...

me has fascinado,

me he sentido

comprendida

como nunca.

Pero tu canto.....

no es para ser

enjaulado.

Es para seguir

cantando.


Por su gratuidad

es para mí más

admirable

pero no por ser

más admirable

ha de ser menos

respetado.


Todo esfuerzo,

en dirección

equivocada,

es en vano.

No hay comentarios:

Publicar un comentario