No desprecies
mi regalo.
No es lo que me pediste.
No es el momento
en el que.......
pueda ofrecerte
lo que tu quieres.
Pero.......
mi regalo
es sólido,
consistente.
Nace de un corazón
fuerte
y valiente.
Va
más allá
de lo tangible.
Si conocieras
el valor
de lo ofrecido,
estarías orgulloso
de tenerlo
entre tus manos.
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