domingo, 14 de mayo de 2017



Algo incomprensible

me acontece.


De la rabia,

la tristeza

y el desánimo

de no haber podido,

-no se me ha permitido-,

evitar

lo que, ya, es inevitable,

nacen en mi alma

como flores

franciscanas.....

colores deliciosos

y sublimes fragancias.


Al aceptar

la derrota,

algo interno

me arropa.

Como si fuese

 un padre,

al hijo que se duerme.

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