En este,
mi aparente
cuerpo,
viví
como una niña,
hasta bien entrada
en años.
Cuando empecé
a crecer,
quemando etapas,
desarticulada
me sentí.
Tiempos
inciertos.
Empiezo
a acomodarme.
Más por necesidad
que no con entusiasmo.
Agotada
del disciplinado trabajo,
busco
la contemplación
y el reposo.
Me tomo
un respiro....
pero sé
que solo rebuscando
en " la negrura"
y reparando
las piezas del engranaje,
puedo vivir
con fuerza y con coraje.
No hay comentarios:
Publicar un comentario