domingo, 14 de mayo de 2017


En este,

mi aparente

cuerpo,

viví

como una niña,

hasta bien entrada

en años.

Cuando empecé

a crecer,

quemando etapas,

desarticulada

me sentí.

Tiempos

inciertos.

Empiezo

a acomodarme.

Más por necesidad

que no con entusiasmo.


Agotada

del disciplinado trabajo,

busco

la contemplación

y el reposo.

Me tomo

un respiro....

pero sé

que solo rebuscando

en " la negrura"

y reparando

las piezas del engranaje,

puedo vivir

con fuerza y con coraje.

No hay comentarios:

Publicar un comentario