miércoles, 3 de mayo de 2017
El domingo
pasado.....
encontré
un tesoro.
Aquí,
en Peñacastillo,
rodeado
de edificios,
se alza elegante,
cual monumento,
un huerto.
Las patatas,
adelantadas.
Las habas,
finalizadas.
Los guisantes,
en sazón.
Las alubias
diminutas,
con su vaina
de medrar.
Entre todo ello
Carmen,
orgullosa
de su tierra
negra y suelta....
me regaló
una rosa
tan resuelta,
como graciosa
y bien compuesta.
Le pregunté
si vendía.
La respuesta
afirmativa.
Mi regocijo
completo......
el disfrute
del paisaje
en perfecto
maridaje
con recuerdos
de otros tiempos
y lugares.
La certeza...
de volver
a este lugar
para hortalizas
comprar.
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