En un libro
de Aberasturi..
"Donde fuiste
feliz alguna vez,
no debes volver jamás".
Félix Grande.
Y es verdad.
pero yo...
No aprendo.
Lo sé..
y vuelvo una y otra vez.
Al final...
para tornar
sin ver el manzano
de las manzanas de oro.
El gran estanque,
donde ranas
y culebras de agua
disfrutaban,
ajenas
a los avatares
del mundo,
imposible
de encontrar.
Y si algo vislumbro...
se esconde
tras la maleza,
privándome
de su presencia.
Las cerezas...
no mes ofrecen
los sabores
aprendidos
y esperados.
Retorno...
con un carro
de nostalgia
y la promesa
de no regresar.
Antes de alcanzar
la casa...
mi estómago bulle....
pidiendo....
una vez más.
Dorita.
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