Engrandece.
La máscara,
la concha,
la coraza...
con la que se protegía
en vida,
cayó
el día
de la gran partida.
Poco a poco....
rompiendo
costras y cortezas...
va brotando
un manantial
de agua fresca
para calmar
una sed...
no satisfecha.
Todo aquello
no alcanzado,
todo lo que la vida
no quiso ofrecerme,
me lo negó....
me es regalado ahora...
cuando nada pido.
Cuando acepté...
lo no tenido.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario