No vayamos,
por ahí,
como alma en pena.
Como....
si sonreir
fuera un pecado.
Tras el desastre,
tras la tragedia
no caben
la desolación
y las ojeras.
Pongámosle
una sonrisa
a la vida.
Busquemos,
de este embrollo,
la salida.
Dorita.
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