jueves, 7 de abril de 2022

Santander

 La suerte

sigue instalada

en nuestra ciudad.

Los mirlos

no cesan de cantar.

La lluvia la acaricia

como si fuese un bebé.

Ella

se regodea

con este acto de amor

y embellece.

El mar,

con su suave murmullo,

se acerca,

se aleja,

todo un juego

de enamorados.

Dorita.

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