jueves, 14 de julio de 2022

Tristeza

 Tímidamente

se acercó

vestida de incomprensión,

de angustia y de soledad.

De tantas cosas me habló

que ablandó mi corazón.

La abrí

las puertas del alma,

las ventanas con emoción.

Aquella niña tan tierna

que desarmada llegó

de mi casa se hizo dueña,

posesión de todo tomó.

Si no logro rearmarse

y ponerme 

en pie de guerra

me hubiera echado a mí,

se hubiera quedado con ella.

Cuidado con la tristeza.

Ni es humilde,

ni es buena,

más bien

una astuta fiera.

Dorita.


No hay comentarios:

Publicar un comentario