Con uno de tantos niños,
en su barquito velero
el maestro
en alta mar.
El viento
a Goliat azuza.
Capitán y su pequeño
ahora ya son David.
Las instrucciones serenas
logran burlar
la galerna.
La calma cae callada.
Los pasajeros a bordo
descansan sobre las tablas.
La tierra
aún anda lejos.
Agudizando el ingenio
se llega
a un buen puerto.
Dorita.
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