No cumplió ni el año.
Plantado en diciembre.
El corzo o el jabalí
le repeló el troco.
Por algunas zonas,
cero corteza.
La autoregeneración
no fue posible.
En verano,
le vi languidecer.
Una veintena
de minúsculos melocotones
se fueron consumiendo,
bien asidos,
junto al él.
Pude asistir
a la "Cronica de una muerte anunciada".
Dorita.
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