miércoles, 9 de octubre de 2024

El pendón

 Si de orgullo se trata

y sin entrar en discusiones,

hoy aquí yo reivindico

el rojo carmesí de mis mayores.

Con elegancia y distinción,

el más fuerte de los hombres

o el por todos convenido

que así debía de ser

paseaba por los campos

el día de San Isidro

y todos detrás en procesión

ese enorme palo con la tela roja,

que no era para cualquiera

sino para el capaz de llevarlo

para bendecir los campos.

Verdad entre verdades.

¡Qué manzanas y cerezas

se crían en estos lugares!.

Dorita.

No hay comentarios:

Publicar un comentario