Pisó el marinero tierra.
Al empezar a caminar
no lo pudo soportar.
Volvió su rostro
hacía atrás.
Su mente a trabajar.
Allí el mar de China
y los arrecifes de coral.
Al ver el color del agua,
al sentir las olas llegar
agarró su barco velero
y se hizo de nuevo a la mar.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario