Caen las hojas.
Ha llovido tanto
que yo aquí no recuerdo
nada parecido.
Sobre los charcos las hojas
primero flotan
y después....
lentamente
como sin querer,
dejándose por el agua querer,
van acariciando el fondo.
Sus olores,
nos embriagan al pasar.
Nadie lo puede dudar,
llegó el otoño.
Dorita.
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